Los Directores de Escena adquirirán los recursos más innovadores y variados para llevar a cabo una creativa dirección de actores y orquestar con éxito todos los componentes que hacen posible un espectáculo escénico.
Deberán experimentar en sí mismos las técnicas interpretativas más actuales con el fin de ponerlas en práctica con su elenco de actores, sabiendo encauzar en ellos el movimiento escénico, la expresión gestual, el sentido y ritmo del diálogo, la danza, la lucha escénica, el verso y el canto. El Programa prepara a los Directores para saber desenvolverse correcta y brillantemente en todo tipo de espacios escénicos, desde la caja a la italiana clásica hasta espacios abiertos, así como articular espectáculos de las más diversas dramaturgias, desde las tragedias y comedias grecolatinas hasta el teatro isabelino, la comedia del Siglo de Oro español, los registros neoclásicos, la expresión romántica, los dramas realistas y naturalistas, el teatro del absurdo, teatro gestual o múltiples modos de improvisación y creación colectiva.
Como responsables últimos del espectáculo, adquirirán amplios y sólidos conocimientos académicos que les permitan leer profunda y creativamente los textos teatrales, comprender sus contenidos estéticos e ideológicos, y saber trasmitirlos a su equipo de trabajo. Dentro de su labor de liderazgo, sabrán impartir directrices claras no sólo a los actores, sino también al escenógrafo, los diseñadores de vestuario y de luz y sonido, de modo que el espectáculo logre una unidad orgánica.
Este conocimiento integral en Arte Dramático les preparará para ser también pedagogos, críticos teatrales y desarrollar sus posibilidades como autores. Al ser una carrera esencialmente vocacional, el Programa favorece en todo momento la búsqueda del autoconocimiento y estimula el desarrollo de las dotes e intuiciones artísticas personales de cada estudiante.